

¿Viaje de negocios o de placer? ¿Por qué no ambos? Cada vez más viajeros de negocios eligen aprovechar aún más sus viajes por trabajo y los combinan con días de vacaciones, una tendencia que se conoce como “laborocio”. Es una forma sencilla de ahorrar en el costo del viaje y descubrir destinos que, de otra manera, podrían no estar al alcance ni formar parte del itinerario. Pero llegar a su destino de ocio es solo parte de esa transición. Después de días de reuniones, plazos de entrega estresantes y obligaciones laborales, es posible que le cueste un poco sacarse el trabajo de la cabeza. Puede que ya no tenga que preocuparse por viajar a su destino, pero pasar de ser un viajero de negocios a un turista no siempre sucede de inmediato.
Si piensa prolongar su viaje de negocios para disfrutar de unos días de vacaciones, aquí tiene algunas maneras simples de hacer que ese cambio se sienta más natural, para que pueda aprovechar su tiempo al máximo.



La parte más complicada de cualquier viaje de negocios devenido en viaje de placer es darse permiso para creer que el trabajo ya se terminó.
Es fácil considerar una última reunión o tarea como el final de un viaje de negocios, pero también hay que pensar que marca el principio de algo nuevo y que es necesario un cambio de ritmo consciente. Encuentre un espacio de trabajo dedicado con Upflex para terminar las últimas tareas pendientes, desde redactar un correo electrónico de informe hasta configurar el mensaje automático de que no está en la oficina, antes de cerrar su computadora portátil para el resto del viaje. Las acciones pequeñas que se hacen de forma consciente y no de prisa pueden ayudar a marcar una línea clara entre el trabajo y las vacaciones que lo esperan.
Upflex


Las horas entre su última reunión y el inicio de sus vacaciones pueden marcar la pauta para los días que tiene por delante. El truco es usar ese tiempo de la mejor manera posible para resistirse a la tentación de seguir conectado y con prisas y permitirse bajar el ritmo.
Los aeropuertos, especialmente las Salas VIP que hay en ellos, no son solo lugares de transición. Son espacios donde puede tener lugar el verdadero cambio de actitud, si deja que eso ocurra. Allí podrá disfrutar de una comida sin prisas, recibir un tratamiento de spa, ducharse antes de su vuelo de conexión, sentarse en una silla reclinable en un rincón alejado del ruido o incluso tomar una siesta en un sleep pod. Todas estas cosas pueden parecer caprichos, pero en realidad son una forma práctica de poder llegar al destino como un turista, sintiéndose descansado y renovado, en lugar de como un viajero de negocios que simplemente cambió un lugar por otro.
Salir del modo trabajo para entrar al modo vacaciones no siempre sucede de inmediato. A veces, lo único que necesita es un poco de tiempo y espacio entre un tramo del viaje y el siguiente, y una Sala VIP de aeropuerto es el lugar ideal para que esa transición tenga lugar. Reserve su visita a una Sala VIP en la aplicación móvil Priority Pass para asegurar un lugar con anticipación. De esta manera, su transición del modo trabajo al modo vacaciones puede empezar tal como la planeó.


Llegar a su destino de vacaciones no hace que su renovación se complete de forma automática. Tras asistir a reuniones, cumplir plazos de entrega estresantes y tomar decisiones de forma constante, lo más normal del mundo es llevar el mismo ritmo y la misma rutina a los primeros días de vacaciones.
El cambio suele comenzar con algo simple: bajar el ritmo y permitirse disfrutar de la experiencia de viaje sin depender de una agenda. Puede dejar su equipaje y su computadora portátil en un punto de almacenamiento de Bounce luggage para estar más ligero y tener más libertad para explorar. Guarde el teléfono y déjese guiar por su curiosidad en lugar de seguir un itinerario. Elija un restaurante que le llamó la atención al pasar, no porque lo buscó en Internet durante alguna pausa de sus reuniones. Converse con un camarero en lugar de revisar su correo electrónico. Escoja un camino de regreso al hotel más largo sin pensar en lo que tiene que hacer después. Recorra las calles sin usar el mapa del teléfono. Estos momentos más relajados y analógicos ayudan a crear una clara distinción entre el trabajo y el ocio, lo que hace que sea más fácil disfrutar de cada experiencia.
Un viaje de laborocio bien aprovechado no depende de la cantidad de días que haya agregado a su viaje, sino de la facilidad con la que usted pasa del modo trabajo al modo vacaciones. Priority Pass lo ayuda a crear el espacio propicio para esa transición, y hace que cada aspecto del viaje sea tan gratificante como el destino.
Bounce luggage